El blog se ha mudado temporalmente a Siria. Disculpen las molestias

martes, 16 de abril de 2013

De Boston y Alepo

Mueren dos personas por explosiones en una ciudad de un país de ultramar y hacemos especiales informativos. Solo hay dos muertos, pero hay quien habla de "masacre" (Canal 3/24 entre las 00.00 i las 00.30). Hay imágenes frescas de agencia, son buenas e incluso se ve el momento de la explosión. Se retransmiten las imágenes casi a tiempo real y las redacciones preparan nuevas piezas. Incluso conectan en directo con autóctonos que han vivido los hechos en primera fila. El trabajo de las redacciones es impecable pero, ¿es necesario?

En otro país, el de las bombas, mueren de media más de cien personas cada día si hacemos caso al Observatorio Sirio de Derechos Humanos. Pasan cosas como que el ejército de ese país dispara misiles balísticos tipo Scud desde Damasco hasta Alepo, 400 km. más allá. Son los mismos misiles con los que Saddam Hussein tenía que atacar a Israel con sus armas de destrucción masiva. También aparece gente maniatada flotando en el río con heridas de bala en la cabeza con una escalofriante regularidad.

Pero estos no merecen especiales informativos. Mueren en el más absoluto anonimato.

De los muertos en la maratón se recordará a héroes con nombres y apellidos, historias personales. Como aquella profesora que salvó a toda su clase de preescolar pero acabó muriendo en el asalto a la escuela. El presidente de ese país habló en directo para el mundo, se decretaron toques de queda, se ajustaron las medidas de seguridad.

En cambio, en el país de las bombas los muertos se trasladan en la parte trasera de una camioneta, o en el maletero de un taxi. Hay incluso muchos muertos que se entierran en el más absoluto anonimato, sin nombres, sin que nadie los reclame. En algunos casos las familias aceptan que sus seres queridos sean enterrados en fosas comunes porque ellos no pueden ocuparse.

Antoni Bassas ya habla de un niño de ocho años gravemente herido. En aquel país recuerdan que desde Boston salió uno de los aviones que atentaron contra las torres gemelas. Se habla para culpar, para incrementar la paranoia de una sociedad que duerme con pistolas bajo la almohada.

Y en el otro lado la gente de los campos de refugiados duerme con almohadas mojadas por la lluvia del invierno, que al fin acaba, en pequeñas tiendas de campaña y en mitad de un barrizal. O duerme en una habitación en la que está a punto de impactar alguna bomba, más o menos grande.

Y te da rabia porque piensas que ni los de Boston ni los de Alepo se lo merecían, pero que sientes que unos valen más que otros. A unos muertos se les dan 30 minutos por hora y los otros no merecen ni la respuesta de un email.

Da igual que ayer cinco líderes de distintas agencias de las Naciones Unidas escribieran un editorial donde recordaban al mundo lo grave de la situación en Siria. Eso no mereció ni un segundo después del relato en directo de la bomba en la maratón.

miércoles, 3 de abril de 2013

Videos

En los últimos meses me dediqué más al video que al texto. Os dejo con los que publiqué en AFP, mayoritáriamente acompañados de los textos de Antonio Pampliega y las fotos de J.M. López. (Links a la cuenta de youtube de AFP).


Vida diaria / Daily life



Declive industrial / Industrial crackdown



Retiro cristiano / christian safehouse in Aleppo



Escuelas / Schools



Ambulancias / Ambulances



Mercado negro de coches / Cars black market



El turista japonés / Japanese tourist



Kurdos y rebeldes comparten checkpoint en Ras el Ayn / Kurdish rebel mixed checkpoint in Ras el Ayn

sábado, 2 de febrero de 2013

Complejidades del conflicto sirio

Escribo este post después de conocer que Leila Jaled apoya al ejército sirio. Lo he visto en esta web, que publica una entrevista. Leila Jaled es uno de los primeros símbolos de la lucha por la liberación de Palestina. Aquella hermosa joven que en 1969 secuestró un vuelo de Los Ángeles a Tel Aviv y que hizo aterrizar en Damasco. El hecho de que apoye a Assad, o a su ejército, no es especialmente sorprendente, pues milita en el Frente Popular para la Liberación de Palestina, movimiento que siempre ha estado muy ligado a Damasco.

Pero a mucha gente le puede sorprender tras hacerse la siguiente pregunta:  ¿acaso los rebeldes no luchan por la libertad, como Leila hizo por la palestina?. Bueno, no es tan fácil como parece.

Mucha gente trata de asegurar que la siria es una guerra confesional en la que los suníes quieren acabar con todo y hacerse con el poder. Es una visión que se tiene más fuera que dentro del campo de batalla y que explicaría la supuesta alineación de seculares, cristianos y miembros de las minorías con Assad, que a su vez forma parte de una minoría. También la de los grupos palestinos enfrentados a Hamas como el secular FPLP de Leila. Hamas es suní y apoya la insurrección de los rebeldes sirios, entre los que se encuentran los Hermanos Musulmanes del país.

Esa teoría deja a la luz una serie de complejidades en el gran escenario de Oriente Medio:

-Hezbollah, la milicia chií libanesa, siempre ha apoyado a Hamas en su lucha contra Israel, pero en Siria apoya a Assad, miembro de la minoría alawita y uno de sus máximos valedores.

-Igualmente, Irán apoya a Hamas en su lucha contra Israel, pero es el principal aliado de Damasco en estos tiempos que corren. Incluso Rusia se ha empezado a desmarcar en su apoyo a Assad.

-Los kurdos, maltratados por Assad, se distancian del Ejército Libre de Siria porque éste recibe el apoyo de Turquía, paísque no les reconoce ningún derecho a la autodeterminación. La mayoría del denominado Kurdistán está en Turquía. En Siria, ya ha habido y sigue habiendo enfrentamientos entre los rebeldes y los  kurdos, que en un principio se declararon neutrales en el conflicto.

-Damasco, tras el último bombardeo israelí a una de sus bases, ha señalado que Israel y los terroristas, eufemismo utilizado para referirse a los rebeldes armados, han unido sus fuerzas para acabar con el régimen. ¿Se imaginan a Israel y Al Qaeda aliados contra Assad?

El problema de la teoría confesional es que en el campo de batalla sirio, los actores aseguran que no es así. Por lo menos los actores del campo rebelde, que no es ni mucho menos homogéneo en cuanto a motivaciones ni objetivos.  La mejor prueba es que en el campo rebelde hay cristianos, palestinos e, incluso, kurdos que luchan contra Assad. "Lo demás ya lo solucionaremos después", dicen.

¿Es el sirio un conflicto interno, sin más? ¿Puede ser que lo que empezó como un conflicto interno se haya convertido en una lucha regional por el poder? ¿Por qué Israel guarda silencio? ¿Puede el conflicto sirio hacer estallar el delicado equilibrio de fuerzas libanés? ¿Puede atizar el fuego entre Israel e Irán o Hezbollah?

Escribo esto como método de autoafirmación: solo sé que no sé nada, las cosas no son tan senzillas como parecen. Para Leila Jaled, como para tantos otros, opinar es algo fácil y gratuito. A mi se me escapan tantas cosas que no me atrevo. Mientras unos y otros hacen afirmaciones tajantes y creen poseer la verdad, el pueblo sirio sigue desangrándose. Sin que nadie haga nada.

viernes, 25 de enero de 2013

Pesquisas sobre la masacre en la universidad

Hechos
Dos explosiones sacuden la Universidad de Alepo el 15 de enero, primer día de exámenes. Por lo menos 87 personas mueren y decenas resultan heridas. Lo que sigue es un estudio de caso.

Observaciones
El campus universitario está situado en el lado de Alepo controlado por el régimen, no en la zona rebelde. El viernes anterior al bombardeo hubo una manifestación estudiantil contra el propio régimen.  Muchos refugiados se hospedan en los dormitorios universitarios.

Antecedentes
El grupo islamista opositor Jebhet al Nusra ha atentado con coches y camiones bomba en muchas ocasiones contra objetivos militares del régimen, pero no directamente contra civiles. Aun así, sus bombas sí que han matado a civiles en las immediaciones de los ataques.

Por su parte, las zonas de Alepo (y de todo el país) controladas por los rebeldes, son bombardeadas diariamente por los aviones y helicópteros del régimen. Incluso se han documentado ataques con misiles SCUD y otros de gran potencia. Los rebeldes no poseen capacidad aérea.

Autoría
El régimen señala a los islamistas como autores del atentado. En un primer momento se dice que han utilizado coches bomba, pero no se aportan pruebas. Con la aparición del siguiente video, tal posibilidad queda descartada. A todas luces, parece un misil:



Por su parte, el Observatorio Sirio de Derechos Humanos, que documenta a diario las víctimas del conflicto, concluye que es un ataque aéreo del régimen el causante de las detonaciones. Su investigación se basa en entrevistas a testigos presenciales, que aseguran haber visto un avión sobrevolando la zona.  

¿Por qué iba el régimen a bombardear con aviones un objetivo que está en su zona?
A estas alturas, ya nada de lo que pueda hacer el régimen es sorprendente. Además, tiene ahí a su aparato de propaganda para intentar culpar a los grupos opositores, que califica de terroristas. De hecho, en este caso recibió la ayuda de Rusia, que a través de su ministro de exteriores, Sergei Lavrov, tildó de sacrílegos a los que acusaban al régimen de Al Assad del ataque.  

Entonces los rebeldes han tirado un misil...
En esta argumentación, aparecida en rebelion.org, se baraja la posibilidad de que los rebeldes hayan sido los que hayan tirado los misiles. Para dar fuerza a dicha hipótesis, dicen que los rebeldes ya han disparado misiles y cohetes en alguna ocasión. Como prueba, ponen un link a esta foto de Elias Edouard.

Cohete artesanal de los rebeldes. Alepo 2013.
Bien, he hablado con el fotógrafo. Me comenta que también vio cómo uno de los misiles de esa misma serie impactaba en el suelo justo tras salir y que el daño que causó era muy pequeño. Elias sigue con lo siguiente: "Esos misiles, más bien cohetes, no son suficientemente precisos. Uno de cada tres iba en dirección contraria al objetivo. No creo que puedan causar tanto destrozo. Además, se lanzan desde lejos, 4-5km, [...] Alcanzar un edificio concreto en una ciudad no es realmente posible."

Elias no es un experto, pero los que sí lo son y siguen el conflicto sirio no han documentado todavía que los rebeldes tengan misiles lo suficientemente potentes como para causar tanto destrozo. Si que manejan artillería, incutada en bases militares conquistadas, pero en ningún caso misiles balísticos de precisión de tanta potencia. Yo mismo he visto cohetes artesanales en Alepo, que sí que disparan a zonas del régimen.

¿Misil o avión? 
En los videos e imágenes se puede ver a gente mirando al cielo en el momento de las explosiones o tras ellas, pero hasta la fecha no hay acuerdo al respecto. Vamos con las coclusiones finales que he ido viendo por ahí, todas basadas en el video que he colgado al pincipio de este post:

-The New York Times sugiere que fueron misiles tierra - tierra. Aporta pruebas de que el régimen ha utilizado misiles balísticos y apunta a que, si bien pueda ser un ataque intencionado, también puede ser que hayan errado con el objetivo. No descarta que haya sido un ataque aéreo.

-Enduring America, una publicaión sobre la política exterior norteamericana, hace un completo estudio de caso y llega a una conclusión: "Todos los expertos que hemos consultado coinciden, con certeza, en que se trata de un ataque aéreo". Para esta publicación, la clave de la cuestión está en el audio. El único problema de este artículo es que, pese a que la argumentación es bastante lógica y trabajada, no da nombres de fuentes.  

Periodismo
A raíz los dos artículos citados anteriormente, sus autores (Robert Mackey del NY Times y James Milner de Enduring America) se enredan en una discusión apasionante en Twitter en la que cada uno defiende su tesis:


Mackey da una lección de periodismo a Milner en la conversación, pero ambos coinciden en que las explosiones han sido causadas por misiles. Milner defiende que desde un avión y Mackey que desde tierra. Probablemente, siempre nos quedará la duda. En cualquier caso coinciden en que ha sido el régimen el culpable.  

¿Por qué este tochazo?
Bien, un día leí un tuit de alguien que argumentaba que el ataque fue obra de los "terroristas opositores". Se basaba en el link de rebelión que he puesto más arriba en este post. Mucha gente le retuiteó y todos se quedaron tan descansados.

Este post, aunque no pruebe nada, quiere ir más allá de la noticia. Este tipo de casos quedan resueltos para la mayoría de los mortales en un minuto de telenoticias o en una nota de agencia. En ambos casos se suele decir que una parte culpa a la otra y la otra a la una, pero no van más allá.

Como éste, ha habido muchos casos de masacres en Siria, un país cuyos habitantes están atrapados entre las bombas y mueren a decenas cada día. Sirva este post para homenajear a los muertos anónimos de la universidad y de todos los puntos del país. Que sepan que no nos hemos olvidado de ellos.

jueves, 17 de enero de 2013

Locura en Alepo

Artículo publicado en La Vanguardia el 13 de enero

El ruido del chorro de agua, en la fuente central del patio, creaba un efecto relajante entre los pacientes. Eso decían los guías turísticos del Bimaristán Argún, una de las principales joyas arquitectónicas de Alepo, construido en el siglo XIV por los mamelucos para albergar un avanzado hospital.

El lugar, que durante años fue un hospital mental, sirve hoy de base a una unidad del Ejército Sirio Libre. Su fuente ya no escupe agua y los únicos ruidos que se oyen son de los combates, que han convertido a la histórica ciudad vieja en una ratonera y han cambiado a los comerciantes, turistas y paseantes por francotiradores. Una locura.

En otra esquina del casco antiguo sí que hay un hospital mental funcionando. Al final del pasillo también hay un patio, pero sin fuente. Allí está Maher, uno de los internos, en cuclillas, descalzo sobre un charco de agua fría. También hay un agujero de mortero en la pared del edificio vecino, pero no hay electricidad para hacer funcionar las estufas de las habitaciones.

En una sala, Zatar está sentado sobre la cama con un plato vacío esperando a que le den de comer, durante todo el día. Un encargado comenta que solo comen sopa y pan porque no hay dinero. También dice que el mánager se fue al estallar la guerra y que muy pocas familias vienen a visitar a los chicos.

En otra sala se hacinan 15 internos más, sentados en cuatro camas. El olor a humedad y a falta de higiene es corrosivo, solo le cambian los pañales una vez al día. Por supuesto, no es como los centros de este tipo que conocemos en nuestro mundo, donde a los internos se les hace participar en actividades inclusivas para estimular sus capacidades. Aquí se les cierra la puerta con pestillo. Y van descalzos.

Un poco más allá del Bimaristán Argún, en dirección al antiguo zoco, la locura se presenta en forma de cartel disuasorio sobre una silla. Como el rótulo de la autopista, te indica que si sigues de frente hay francotiradores pero que si vas a la derecha o a la izquierda no hay problema.

Yendo hacia la izquierda y después a la derecha, para sortear el peligro, está el frente. Bajo un enorme arco abovedado, testigo mudo de miles de años de historia, un grupo de soldados rebeldes ha montado la última base avanzada. Aprovechan algunas tiendas, ya sin productos a la venta, para echar colchones y descansar cuando no hay batalla.

El que parece ser líder de la unidad se asegura de que no tomemos imágenes para no revelar su posición. Dice que no se puede avanzar más y que el zoco está totalmente quemado. También dice que los "perros de Assad" han sido los que lo han quemado, pero tal información no se puede comprobar. Estamos en Khan al Jumruk.

Antes de darnos la vuelta, el líder de los rebeldes nos obsequia con otro momento de locura. Nos enseña el video de uno de sus chicos, del día anterior. El chaval, arrodillado en un callejón, se prepara para disparar un lanzagranadas. Tal y como se levanta, milésimas antes de apretar el gatillo, vuelve a caer, alcanzado por la bala certera de un francotirador enemigo. El líder, que gravó la muerte de uno de sus chicos en su teléfono móvil, sonríe orgulloso al acabar la proyección.

En el hospital mental, en la sala de los 15 internos, Mohamed lleva una gorra con los colores oficiales de la bandera siria. Debe ser la única persona de la zona controlada por los rebeldes que afirma orgullosa pertenecer al ejército regular. Se oyen disparos, es tarde y nos vamos. Volvemos a pasar por el patio y Maher sigue allí, en cuclillas, descalzo sobre un charco de agua fría.

viernes, 14 de diciembre de 2012

Refugiados

Un francotirador se divertía disparando al tanque de combustible de un autobús. La humareda nos llevó al lugar, en el barrio de Karmal Jabal. De repente, vimos a esa familia recogiendo sus cosas, huyendo hacia algún lugar más seguro. Era el segundo día de la fiesta del sacrificio.




A sniper was having fun and shooting to the tank of a bus crossed in the street. The smoke brought us there, In Aleppo's Karmal Jabal neighbourhood. Suddenly, we noticed how a family were taking their belongings and leaving to a more secure place. It was during the second day of the Sacrifice's Feast.

martes, 13 de noviembre de 2012

Acorralados en el frente

Publicada en Berria  el 13 de noviembre. Los hechos relatados corresponden al 31 de otubre. Las dos últimas fotos de esta galería de Alberto Prieto ilustran el relato.

Los miembros del batallón Shuhada al Mara'a (Mártires de Mara'a, un pueblo de la provincia de Alepo) eran el miércoles la avanzadilla en el frente norte de Karmal Yabal. El lugar es uno de los principales puntos de fricción entre el ejército rebelde y el regular desde hace semanas, con lo que está totalmente destrozado. No queda una sola casa ni edificio al completo.

El Ejército Sirio Libre parte en esa zona con una desventaja, además de la armamentística, pues el terreno tiene desnivel y debe atacar en subida. La misión es siempre intentar acercarse lo máximo posible al ejército de Assad para poder destruir sus blindados, ya que su infantería apenas hace acto de presencia.

El grupo avanzó al lugar escogido atravesando un complejo laberinto de casas de dos pisos conectadas por agujeros en las paredes. Es la forma de evitar ser vistos y alcanzados. Solo había una dificultad, al final, pues había que cruzar una calle posiblemente amenazada por un francotirador. Pasaron sin problemas. Los chavales, tranquilos y de forma rutinaria, se aposentaron en un pequeño almacén y se dispusieron a comer algo de Humus.

Antes de acabar el almuerzo, unos gritos que decían "Allahu Akbar" (Dios es el más grande), se escucharon en la entrada de la estancia. Un rebelde yacía con la mirada vacía, alcanzado por el francotirador en la parte derecha del pecho, y sus compañeros, sin conocimientos médicos, se dirigían al divino mediante una suerte de extremaunción.

El nerviosismo empezó a adueñarse del batallón, de unos 20 miembros, sabedores de que estaban acorralados. Las dos calles perpendiculares estaban tomadas por tanques y un francotirador vigilaba la única vía de escape, una puerta blanca semiabierta en mitad de la calle destrozada. Una intensa balacera dominó el resto de la jornada, amenizada con cañonazos dirigidos a la parte de la calle opuesta al almacén, pues no tenían línea de fuego directa con el mismo.

Ante la situación, dos rebeldes decidieron cargar con su compañero caído y aventurarse hasta la puerta blanca. En una carrera torpe, cuando estaban a un metro de la salvación, una ráfaga cayó sobre ellos. No resultaron gravemente heridos porque las balas impactaron en el cuerpo inerte, que cayó al suelo mientras los otros dos buscaban cobijo. Sus compañeros, indignados, empezaron a disparar desde la calle sin objetivo en rango.

Tres hombres decidieron avanzar hacia la casa vecina, también a través de un agujero en la parte trasera de la estancia, con la intención de acabar con el francotirador y tirar unas granadas caseras al tanque. No tuvieron éxito. Al cabo de un rato, de nuevo los gritos de "Allahu Akbar" hicieron presagiar los peor. Uno de los expedicionarios, con un tiro en la cabeza, entró a manos de sus compañeros en la estancia dejando un reguero de sangre. Con un pañuelo cubriéndole la herida, su respiración, inconsciente e irregular, mantuvo al grupo decaído durante media hora hasta que se apagó.

El desanimo reinó a partir de entonces en los gestos de los soldados. Rezaban, caminaban, pedían refuerzos. Intentaban buscar alguna solución para cruzar con seguridad. Las horas pasaban y algunos aprovecharon el polvo que surgió del impacto de un cañonazo para correr hacia la puerta, con suerte, mientras los demás buscaban la fuerza para correr. A esas alturas estaba ya claro que la operación había resultado un fracaso.

La última intentona de los rebeldes para despistar consistió en encender un fuego prendiendo una rueda de camión y haciéndola rodar hasta el medio de la calle. El humo, se suponía, creaba una cortina para despistar al verdugo. Pero esas intentonas eran siempre respondidas con balaceras, e incluso cañonazos disuasorios. Uno de ellos, que impactó al otro lado de la calle, hirió levemente a dos rebeldes con la metralla.

Seguía pasando el tiempo y la noche empezaba a caer. No quedaba ya otra alternativa que esperar a la total oscuridad para lanzarse a la carrera por la vida. Así fue. Los soldados, cansados de la situación, decidieron disparar sus RPG (bazocas). Tras la correspondiente balacera, una vez se hizo el silencio, cruzaron uno tras otro al grito, una vez más, de "Allahu Akbar". El francotirador no atinó. Estaban a salvo, pero eran dos menos.

Al menos tres soldados rebeldes más cayeron el miércoles en otros puntos de Karmal Yabal, territorio hostil para sus intereses. Este tipo de misiones, ciegas, son comunes allí y no es raro que se conviertan en ratoneras. Ni la preparación de los combatientes, ni sus armas, ni su estrategia dan para mucho más.